Mi propia base de datos me mintió tres veces
Monté un estudio de colas de veintisiete parques europeos sobre datos públicos. Antes de
publicarlo encontré cuatro defectos en mis propios datos. Tres de ellos cambiaban el resultado.
Monté un estudio de colas de veintisiete parques europeos sobre datos públicos. Antes de
publicarlo encontré cuatro defectos en mis propios datos. Tres de ellos cambiaban el resultado.
En el capítulo anterior fijamos cinco criterios que debía cumplir el nombre del parque y pedimos propuestas. Después de aplicar esos mismos criterios, la conclusión es incómoda: ponerle nombre le resta más de lo que le suma.