Cuando Estados Unidos firmó su declaración de independencia, la familia Mack ya llevaba cuatro años construyendo carruajes en la Selva Negra. Hoy, ocho generaciones después, es el único fabricante de montañas rusas del mundo que tiene su propio parque de atracciones para probar los prototipos antes de vendértelos.
En la guía de fabricantes de montañas rusas contamos quién construye realmente las máquinas del mundo, y adelantamos una idea: casi todos los grandes fabricantes europeos vienen de la industria ferial, de la reconversión industrial o de la diáspora de ingenieros. Mack Rides es el caso extremo del primer linaje, y merece un artículo propio por una razón sencilla: es, con diferencia, la empresa más antigua del sector, y la única con un modelo de negocio que ningún competidor puede copiar.
Este es su retrato. De dónde viene, qué fabrica, qué ha inventado y por qué tener un parque de atracciones propio no es un capricho de multimillonario, sino la mejor herramienta de I+D que existe en la industria.

1780: cuatro años antes que Estados Unidos
La cifra fundacional de Mack no es una errata: 1780. Ese año, Paul Mack empezó a construir carruajes y diligencias en Waldkirch, un pueblo de la Selva Negra alemana (Mack Rides, Wikipedia).
Para situarlo: Estados Unidos declaró su independencia en 1776. Cuando eso ocurría al otro lado del Atlántico, los Mack ya estaban a punto de abrir el taller que, dos siglos y medio después, seguiría en manos de la misma familia.
El salto al mundo del ocio llegó en 1880, cuando la empresa empezó a fabricar vagones de órgano y carromatos para feriantes ambulantes. Ese es el punto de contacto con el negocio: los Mack no llegaron a las atracciones desde la ingeniería pesada, como Vekoma o Maurer, sino desde el oficio de dar servicio a los que se ganaban la vida divirtiendo a la gente en las ferias.
De ahí a fabricar las propias atracciones había un paso corto, y lo dieron pronto:
- 1921: su primera montaña rusa de madera.
- 1936: su primer car ride.
- 1951: su primer trineo de madera (bobsled).
Pon esas fechas en perspectiva. Cuando Walt Disney abrió Disneylandia en 1955 —el momento que casi todo el mundo considera el nacimiento del parque temático moderno—, Mack llevaba ya 175 años en el negocio de mover gente por diversión, y más de treinta fabricando montañas rusas. No son los nuevos del sector. Son los que estaban antes que nadie.

Europa-Park: la mejor herramienta de I+D del sector
Aquí está lo que hace único a Mack, y conviene entenderlo bien porque es una ventaja competitiva real, no una anécdota.
En 1972, Franz Mack (1921–2010) y su hijo Roland (nacido en 1949) viajaron a Estados Unidos. Volvieron con una idea: montar un parque de atracciones en Alemania que sirviera de escaparate permanente de los productos de la empresa. Ese parque abrió en 1975 a unos cuarenta kilómetros de la fábrica, en la localidad de Rust. Se llama Europa-Park, y hoy es el segundo parque de atracciones más visitado de Europa, solo por detrás de Disneyland París (Wikipedia, Tharawat Magazine).
Piénsalo desde el punto de vista de la ingeniería. Cualquier otro fabricante del mundo diseña una montaña rusa, la simula, la fabrica y la instala en el parque de un cliente. Si algo no funciona como esperaba, el problema —y la mala prensa— es del cliente. Mack no: Mack estrena sus modelos nuevos en su propio parque, con público real pagando entrada, temporada tras temporada, antes de ofrecérselos a nadie.
Once de las montañas rusas de Mack están en Europa-Park (Grokipedia), y muchas de ellas son prototipos: la primera unidad de un modelo que después se venderá por el mundo. Cuando un parque compra un modelo Mack que ya rodó primero en Europa-Park, no compra una promesa de catálogo. Compra algo que lleva años funcionando y facturando a la vista de todos, con sus fallos de juventud ya detectados y corregidos en casa.
Es un lujo que ningún competidor tiene, y explica buena parte de la reputación de fiabilidad de la marca.
Qué fabrica Mack: el catálogo más ancho del sector
Si Intamin es especialista en récords y B&M en suavidad, Mack destaca por amplitud. Su catálogo cubre casi todos los tipos de atracción sobre raíles que existen (Wikipedia):
- Trineos (bobsleds): un formato que dominan desde 1951.
- Water coasters y atracciones acuáticas: una de sus grandes especialidades.
- Powered coasters: montañas rusas con motor propio en el tren, que no dependen solo de la gravedad — ideales para parques familiares.
- Launch coasters: montañas rusas de lanzamiento con motor lineal (LSM).
- Spinning coasters: coches que giran sobre sí mismos durante el recorrido.
- Dark rides: los sistemas de vehículo sobre los que se montan las atracciones de interior narrativas.
- Log flumes y tow boats: los clásicos troncos y barcas del agua.
A septiembre de 2024, Mack había construido 174 montañas rusas por el mundo (Wikipedia). No es la cifra más alta del sector —Vekoma la supera de largo por volumen—, pero la variedad de tipos es de las mayores que existen.
La firma técnica: comodidad
Lo que un pasajero nota en una Mack, aunque no sepa que se ha montado en una Mack, es la comodidad. Trenes anchos, generosos, con transiciones tratadas con mimo. Es una casa que prioriza que acabes el recorrido con ganas de repetir antes que con la sensación de haber sobrevivido a algo. Esa filosofía encaja con su cliente natural: parques familiares que quieren emoción sin expulsar al público que no busca el récord de fuerzas G.
Las atracciones que marcaron un antes y un después
Antes de llegar a las dos innovaciones más recientes, conviene recorrer los hitos que construyeron la reputación de la casa. No siempre son las más famosas, pero cada una abrió camino.
El trineo de acero (1985). En los años ochenta, Mack e Intamin desarrollaron casi a la par el bobsled de acero moderno — el trineo que corre por una canaleta sin raíl fijo, como un bob olímpico. El prototipo de Mack fue el Schweizer Bobbahn de Europa-Park, de 1985, y estrenó una idea que sigue en catálogo: trenes de siete coches en lugar de vagones sueltos. Mack ha construido más de veinte trineos por el mundo y, aunque hace años que no hace uno nuevo, siguen estando entre las atracciones más queridas de los parques que los tienen (Coasterpedia, Wikipedia).
Euro-Mir (1997). Diseñada por el propio Franz Mack, es una spinning coaster espacial de Europa-Park con una particularidad que la distingue de casi todas las demás: los coches no giran libremente, sino que unos motores los rotan en puntos concretos del recorrido (Wikipedia). Es decir, el giro es coreografiado, no aleatorio — el diseñador decide hacia dónde miras y cuándo, igual que en un buen dark ride. Una idea muy Mack: control fino de la experiencia por encima del efecto bruto.
Helix (2014). En Liseberg (Suecia), Mack estrenó la primera montaña rusa de lanzamiento múltiple de Europa: dos lanzamientos LSM suavísimos, siete inversiones, 41 metros y 100 km/h (Wikipedia). Helix es, para buena parte de la afición, una de las mejores montañas rusas de Europa, y consolidó a Mack como referencia en el multilaunch — el formato que hoy define sus grandes máquinas.
Time Traveler (2018). En Silver Dollar City (Misuri, EE.UU.), Mack estrenó la primera spinning coaster extrema del mundo: batió seis récords de golpe, entre ellos el de montaña rusa giratoria más rápida (81 km/h) y más empinada (caída de 90 grados), y fue la primera de circuito completo con coches giratorios que combina tres inversiones y dos lanzamientos (Mack Rides, Wikipedia). Demostró que el coche giratorio, hasta entonces cosa de atracciones familiares suaves, podía llevarse al terreno de la emoción extrema.
Icon (2018). El mismo año, en Blackpool Pleasure Beach, Mack entregó la primera montaña rusa de lanzamiento múltiple del Reino Unido, con un coste de 16,25 millones de libras (Blooloop). Comparte ADN con Helix y confirmó el dominio de la casa en ese formato a ambos lados del canal.
En una tabla, los hitos:
| Año | Atracción | Parque | Por qué importa |
|---|---|---|---|
| 1985 | Schweizer Bobbahn | Europa-Park (DE) | Prototipo del trineo de acero moderno |
| 1997 | Euro-Mir | Europa-Park (DE) | Spinning con giro motorizado, no aleatorio |
| 2009 | Blue Fire | Europa-Park (DE) | Su primera de lanzamiento (LSM) y con inversiones |
| 2014 | Helix | Liseberg (SE) | Primera multilaunch de Europa |
| 2016 | Pulsar | Walibi Belgium (BE) | Primera atracción acuática de lanzamiento del mundo |
| 2018 | Time Traveler | Silver Dollar City (US) | Primera spinning coaster extrema del mundo |
| 2018 | Icon | Blackpool (UK) | Primera multilaunch del Reino Unido |
| 2024 | Voltron Nevera | Europa-Park (DE) | Lanzamiento más empinado del mundo (105°) |
Dos innovaciones que enseñan cómo piensa la casa
Dos ejemplos concretos, ambos estrenados —cómo no— en el ecosistema Mack, ilustran su manera de innovar: no persiguiendo el récord bruto, sino inventando categorías nuevas.
Blue Fire (2009): su primera de lanzamiento
Durante casi dos siglos, Mack no había hecho una montaña rusa de lanzamiento. En 2009 estrenó Blue Fire en Europa-Park, su primer launch coaster y, además, la primera montaña rusa de la casa con inversiones. Usa lanzamiento por motor lineal síncrono (LSM), mide 38 metros, alcanza 100 km/h y procesa 1.450 personas por hora (Wikipedia).
Si has leído nuestro artículo sobre sistemas de lanzamiento, sabes por qué eligieron LSM y no hidráulico: fiabilidad y capacidad para múltiples lanzamientos. Blue Fire es un ejemplo de manual de esa decisión bien tomada.
Pulsar (2016): una categoría que no existía
Este es el que mejor retrata a la casa. En 2016, Mack estrenó Pulsar en Walibi Belgium: la primera atracción acuática de lanzamiento del mundo (Wikipedia, Coaster101).
El mecanismo es una pequeña obra de ingeniería. Una plataforma giratoria permite cargar un barco mientras el otro está en el recorrido; cuando los pasajeros están dentro, la estación rota para alinear el barco con la vía. Entonces unos motores lineales lo lanzan tres veces hasta los 101 km/h. Y el detalle brillante: cuando el barco entra por última vez en el pico invertido, una piscina en la base se llena de agua en unos seis segundos, y el barco cae sobre ese agua, que actúa de freno natural.
Nadie había combinado lanzamiento magnético, plataforma giratoria y frenado por agua en una sola atracción. Eso es Mack: no la más alta ni la más rápida, sino la primera en hacer algo que a nadie se le había ocurrido.
Voltron Nevera (2024): cuando sí van a por el récord
Para que no parezca que Mack solo hace máquinas amables, conviene el contraejemplo. En abril de 2024 estrenó en Europa-Park Voltron Nevera, con siete inversiones, cuatro lanzamientos y el lanzamiento más empinado del mundo, a 105 grados — es decir, más que vertical (Wikipedia, MACK Group). Ganó un THEA Award en 2025.
Cuando quieren, también compiten en la liga de los récords. Simplemente no es lo que define a la marca.
La familia: ocho generaciones y sin vender
El dato que remata el perfil es societario. Mack Rides sigue siendo, en 2026, una empresa familiar de propiedad privada, en manos de la misma familia que la fundó en 1780. Ocho generaciones (Mack Rides).
La cadena de mando reciente: Franz Mack tomó las riendas en 1958 con sus hermanos. Su hijo Roland (n. 1949) y su otro hijo Jürgen levantaron Europa-Park con él. Y hoy la octava generación ya está en la gestión, encabezada por Michael Mack (n. 1978), el mayor de esa hornada (MACK Group, Grokipedia).
Esto importa más de lo que parece cuando lo cruzas con la lección que repetimos en esta casa sobre la dependencia a treinta años. Cuando compras una montaña rusa, firmas un contrato implícito de repuestos y soporte técnico más largo que muchas hipotecas. Comprar a un fabricante que quebró —como le pasó a los parques con Schwarzkopf— es un problema operativo que dura décadas. Comprar a una familia que lleva 245 años sin vender el negocio y que se juega su propia reputación en su propio parque cada temporada es, en términos de riesgo de proveedor, lo más parecido a una apuesta segura que ofrece el sector.
Qué hay de Mack en España
Aquí hay que deshacer un tópico. Es cierto que en España no hay una gran insignia Mack del calibre mediático de un Dragon Khan — pero sí hay producto Mack, y en el parque más importante del país. En PortAventura conviven al menos dos atracciones suyas, y son un retrato perfecto de la casa:
- Silver River Flume, en la zona del Far West: un log flume —el clásico tronco por el agua— de 610 metros de recorrido y tres caídas, la mayor de 15 metros, abierto en 1995 con el propio parque (Coasterpedia). Es Mack en su terreno de siempre: el agua familiar bien hecha, la atracción a la que sube todo el mundo.
- Angkor: Aventura en el Reino Perdido: un splash battle —barcas con cañones de agua para mojar y mojarte—, uno de los recorridos acuáticos interactivos más largos de Europa con sus 300 metros de vía, abierto en 2014 (Coaster101, InPark Magazine). Es Mack en su faceta de agua e interacción familiar, el terreno donde son de los mejores del mundo.
Más allá de PortAventura, el producto Mack está muy repartido por parques de toda España en el formato que mejor domina: atracciones familiares, water rides, troncos y trineos. Es el fabricante que probablemente no reconoces por su nombre pero en el que te has montado más veces de las que crees, casi siempre en la atracción a la que subiste con un niño de la mano.
Y si quieres verlo en su máxima expresión, el destino es Europa-Park: a unas nueve horas en coche desde el norte de España, es literalmente el catálogo de Mack montado a tamaño real, y uno de los mejores parques del mundo por derecho propio.
Lo que Mack le enseña a quien diseña un parque
En esta serie diseñamos un parque temático asturiano desde cero, y el caso Mack deja tres lecciones que van más allá de la marca:
- La antigüedad de un proveedor es un dato de riesgo, no una curiosidad. Elegir quién fabrica tu atracción principal es elegir con quién te casas para las próximas tres décadas de mantenimiento. La estabilidad del fabricante pesa tanto como las prestaciones de la máquina.
- La amplitud de catálogo permite un solo interlocutor. Un parque que puede comprar su montaña rusa insignia, sus trineos familiares, su atracción acuática y su dark ride al mismo fabricante reduce complejidad de mantenimiento, repuestos e integración. Mack es de los pocos que permiten eso.
- El mejor I+D es tener piel en el juego. Europa-Park funciona porque Mack sufre en su propio parque los fallos que, de otro modo, sufrirían sus clientes. Cualquier proyecto que separe por completo a quien diseña de quien opera pierde ese circuito de aprendizaje. Es, en el fondo, la misma filosofía de esta serie: analizar el parque como si fuéramos a operarlo nosotros, no como si fuéramos a vendérselo a otro.
Ride Intelligence — análisis de parques temáticos: ingeniería, aforo, economía. Todos los datos, fechas y cifras de este artículo están enlazados a su fuente.
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3 comentarios en «Mack Rides: 245 años y ocho generaciones fabricando diversión desde la Selva Negra»